Disfagia: causas, tipos y tratamientos

Disfagia síntomas y tratamientos

¿Qué es disfagia?

La disfagia es la condición médica que causa dificultad o imposibilidad absoluta al momento de tragar alimentos sólidos y líquidos. Cuando existe la disfagia, el proceso deglutorio se vuelve muy difícil y complicado, pudiendo inclusive obligar a pacientes graves a buscar vías alternativas para mantener una nutrición básica.

Tipos de disfagia

En cuanto a los tipos de disfagia, existen dos según donde encontremos la dificultad para tragar:

  1. La disfagia orofaringea es la que se origina en la zona de la faringe, dificultando el paso de alimentos sólidos y líquidos desde el primer momento del proceso deglutorio. Los casos graves podrían sufrir de constante aspiración con lo que los alimentos pasarían hacia la tráquea, atragantando al paciente.
  2. El segundo tipo es la disfagia esofágica. En este caso, el proceso deglutorio logra llevar los alimentos sólidos y líquidos más allá de la faringe, pero las dificultades aparecen mientras estos bajan por el esófago. En casos graves, puede haber vómito constante que imposibilite completamente la nutrición.

Causas de la disfagia

Las causas detrás de un caso de disfagia pueden ser muy variadas. Es conveniente tener en cuenta de que alrededor de 50 pares de músculos y nervios son necesarios para tragar alimentos. Además, la disfagia podría ser consecuencia de una enfermedad existente más seria.

Causas disfagia orofaringea

En el caso de la disfagia orofaringea, normalmente se manejan las siguientes causas:

  • Enfermedades que afecten directamente la faringe o la cavidad bucal, tales como la faringitis, la amigdalitis y la candidiasis.
  • Divertículo faríngeo, en este caso se forma una bolsa sobre el esófago, recogiendo partículas de alimentos sólidos que a corto plazo empiezan a crear dificultades para tragar, incluyendo además ataques de tos, mal aliento y regurgitación de alimentos.
  • Condiciones neurológicas de múltiples tipos, desde la enfermedad de Parkinson y esclerosis múltiple a derrames cerebrales y lesiones.
  • Cáncer y tumores en la zona de la faringe.
  • La radioterapia para tratar tumores, tratamiento que podría inflamar los tejidos de la zona.

Causas disfagia esofágica

En cuanto a la disfagia esofágica, las causas suelen ser mucho más variadas que en el caso anterior. Estas incluyen:

  • Hernia diafragmática, también conocida como hernia de hiato o hiatal.
  • Diferentes condiciones que afectan directamente o tienen relación con el esófago, tales como la acalasia, espasmos esofágicos, reflujo gastroesofágico, estenosis, esofagitis eosinofílica y esclerodermia.
  • Función inadecuada del anillo esofágico.
  • Cáncer y tumores en la zona del estómago y esófago.
  • La radioterapia para tratar tumores, siendo un tratamiento que puede causar la inflamación, cicatrización y estenosis del esófago.

Síntomas de la disgafia

Además de el síntoma más representativo que posee la disfagia, que es la dificultad para tragar alimentos sólidos y líquidos, existen otros tipos de sintomatología que pueden estar muy presentes.

En casos severos de disfagia, la dificultad para tragar viene acompañada de dolor, lo que se conoce como odinofagia. Asimismo, el paciente puede tener la sensación de que los alimentos que consume se quedan pegados en la zona de la garganta y pecho.

En casos de disfagia orofaringea, existe la probabilidad de sufrir de tos y asfixia durante las comidas. Por otro lado, pacientes con disfagia esofágica experimentan acidez severa y vómitos de lo que se está tragando. Fuera del momento de la comida, algunos síntomas de la disfagia son el ardor de estómago, pérdida de peso, regurgitación, babeo y ronquera al dormir.

Diafagia en niños

La disfagia en niños presenta una serie de señales a las cuales debemos prestar atención, ya que un niño pequeño no puede explicar la dificultad que tiene para tragar los alimentos, los padres deberán estar atentos a los siguientes síntomas:

  • Rechazo a los alimentos sólidos.
  • Tensión corporal durante el momento de comer.
  • Tos, vómitos y dificultad para respirar durante el momento de comer.
  • Pérdida de peso.

Diagnóstico de la disfagia

Debido a la gran variedad de causas detrás de una disfagia, el especialista tendrá que llevar a cabo un minucioso trabajo para diagnosticar el problema. Aun cuando se trate de un caso leve de esta enfermedad, debe existir la voluntad de saber por qué está sucediendo y cuál es el tratamiento más efectivo para evitar cuadros médicos más graves, ya no solo por la enfermedad en si, sino por las posibles consecuencias que estas pueda acarrear.

En un primer momento, el otorrino recabará información sobre cuándo y cómo sucede esa dificultad para tragar, así como cuáles son los alimentos que más problemas causan al paciente. Después observará la boca y la faringe mientras el paciente mastica y traga.

Si es preciso el otorrino llevará a cabo una exploración instrumental más precisa para realizar el diagnóstico como son los rayos X, la endoscopia y la manometría. Durante los rayos X, el paciente debe ingerir una solución inofensiva de bario, que permitirá ver el movimiento de los fluidos dentro de la faringe y esófago, así como las posibles obstrucciones.

Tratamiento de la disfagia

Cuando se trata de la disfagia, el tratamiento siempre debe apuntar en un primer lugar a evitar que esta empeore. Una vez logrado esto, se procede a tratar la causa original y a buscar mejoras importantes hasta que los síntomas cesen y el problema de evidencia de haber desaparecido.

Sin embargo, definir un tratamiento para disfagia no es sencillo, más que nada por la gran variedad de causas existentes que motivan la enfermedad.

Cuando se diagnostica una disfagia por infección, el curso de acción es el uso controlado de antibióticos. En casos donde la disfagia es consecuencia de problemas neurológicos, la terapia motora suele ser el recurso más eficiente para permitirle al paciente poder superarla.

La existencia de disfagia esofágica puede requerir medicamentos para reducir la acidez estomacal y el reflujo, tratando esta condición gástrica para evitar el rechazo del estómago hacia los alimentos sólidos y líquidos que se consuman.

Asimismo, los médicos suelen tratar los casos de acalasia y estenosis esofágica con una dilatación manual. Para lograrlo, se utiliza un endoscopio adecuado con un balón que va ensanchando el esófago.

Sea cual sea el tipo disfagia, los casos de cáncer y tumores solo son tratables con cirugías. Si la disfagia ha alcanzado un estado muy severo, el médico podría verse obligado a utilizar una sonda de alimentación a través del abdomen para poder permitirle al paciente una nutrición apta.

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