No es algo que ocurra frecuentemente, pero la entrada de algún cuerpo extraño en el oído requiere una atención inmediata, con el objetivo de evitar males mayores en un futuro. Las razones para que esto ocurra son muy variadas, ya sea de manera voluntaria en el caso de niños pequeños o personas con trastornos de variada índole, o por accidente como partículas de arena o insectos. En este último ejemplo, el de los insectos, el problema es doble debido a que muchos de ellos lo hacen ‘voluntariamente’, como es el caso de las pulgas o los mosquitos.
Lo primero que debemos hacer y lo más recomendable si detectamos algún cuerpo extraño en el oído es acudir de inmediato a un especialista en el campo de la otorrinolaringología. Éste evaluará la situación y procederá a extraer el objeto extraño sin causar daño alguno al paciente. En caso de que no podamos visitar al médico especialista, y sólo en aquellos casos en los que el objeto sea visible dentro del oído, podremos intentar extraerlos nosotros mismos.
Para ello, debemos colocar a la persona con la cabeza apoyada en alguna superficie. Si vemos el objeto podemos intentar extraerlo con los dedos o con una pinza pequeña con muchísima delicadeza y cuidado. En caso contrario, de ninguna manera deberemos intentarlo, ya que se corre el peligro de dañar la membrana del tímpano al hacerlo.

Elegí dedicarme a la otorrinolaringología por el potencial que tiene para ayudar de diversas formas a un amplio grupo de personas. Las enfermedades de cabeza y cuello pueden tener un profundo impacto en la calidad de vida al tener relación directa con funciones tan básicas como la respiración, la alimentación y el uso de varios órganos de los sentidos.
CARGOS ACTUALES
Otorrinolaringóloga en el Instituto de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de Madrid (IOM).
Facultativa Especialista de Área en el Departamento de Otorrinolaringología (Hospital Universitario Infanta Sofía).
Profesora asociada en el Departamento de Otorrinolaringología, Oftalmología e Inmunología (UCM).