Otorrino pediatra

A la hora de tratar a niños de dolencias relacionadas con los oídos, nariz o garganta es conveniente acudir a un otorrinonaringógolo pediátrico, ya que va a poder ofrecernos una atención más especializada para niños, desde el nacimiento hasta la adolescencia.

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Hablamos de profesionales que han elegido la pediatría como objetivo de su práctica médica y conocen perfectamente cómo es la atención médica y quirúrgica de un paciente tan especial como lo es el paciente infantil.

En el Instituto de Otorrinonaringología IOM contamos con especialistas con amplia experiencia dedicados exclusivamente al tratamiento médico y quirúrgico de las enfermedades de los oídos, nariz y garganta en niños. Los servicios que prestamos en general son:

  • Diagnóstico y tratamiento de alteraciones de los oídos, nariz y garganta, así como afecciones de cabeza y cuello.
  • Cirugía de cabeza y cuello, incluyendo los cuidados previos y post operatorios de cada intervención.
  • Asesoramiento en la identificación de desórdenes de comunicación en niños.
  • Equipo de trabajo multidisciplinar para ofrecer una atención especializada y personalizada.

En nuestro grupo consideramos de especial importancia contar entre nuestros especialistas con profesionales otorrinolaringólogos con experiencia en tratar a niños, ya que hablamos de un tipo de paciente que no siempre puede decir lo que le molesta ni responder a preguntas médicas, por lo que para realizar un correcto diagnóstico debe ser realizado por alguien que sepa tratar a menores.

Los niños no suelen tener la capacidad de tener paciencia y colaborar durante un examen médico. Un otorrinonaringólogo pediátrico debe saber cómo examinar y tratar a su paciente de manera que le haga relajarse, quitarle el miedo y hacerle colaborar en la consulta. Es importante destacar que los especialistas dedicados a tratar a los niños deben utilizar equipos especialmente diseñados para niños y saben crear un ambiente agradable y libre de tensión para los más pequeños.

Si su hijo necesita un especialista que trate un problema de oídos, nariz o garganta, acuda siempre a un otorrinolaringólogo pediátrico que le ofrezca una amplia gama de tratamientos posibles, así como la experiencia suficiente con pacientes de corta edad que le hagan sentir tanto a su hijo como a usted la máxima tranquilidad y confianza.

Exploración

Diagnóstico de la Sordera Infantil

La exploración temprana de la audición en el recién nacido y lactante es primordial para detectar o descartar una sordera y así llevar a cabo el tratamiento de forma inmediata,  para  evitar las consecuencias negativas que la sordera tiene en el desarrollo del lenguaje, en el aprendizaje y en la capacidad intelectual del niño. Se realizan otoemisiones acústicas, potenciales evocados auditivos del tronco cerebral y potenciales evocados auditivos de estado estable a múltiples frecuencias. Con estas pruebas se detecta, de forma objetiva y sin necesitar la colaboración del niño, si existe una sordera y el grado de la misma. También es necesario completar el estudio audiológico con audiometría conductual infantil.

Además de la exploración audiológica,  determinados pacientes requieren completar el estudio con otras pruebas como la resonancia magnética o tomografía axial computarizada de los oídos, el estudio genético para descartar mutaciones genéticas que provocan sordera y otros.

Otoemisiones Acústicas (OEA)

Son sonidos que emite la cóclea y su presencia es sinónimo del correcto funcionamiento del oído medio y de las células ciliadas externas de la cóclea. Estudian sonidos que emite el oído interno espontáneamente o como consecuencia de la llegada al mismo de un sonido (tono puro). Por su sencillez y rapidez se utilizan en los programas de detección precoz de sorderas en el recién nacido al ser una exploración objetiva de la integridad coclear y del oído medio.

Estas pruebas son objetivas por no requerir la colaboración del paciente. En especial se utilizan con los Potenciales Evocados Auditivos (PEATC) para el diagnóstico temprano de la pérdida auditiva en recién nacidos. Su inconveniente es la falta de información del funcionamiento de las células ciliadas internas cocleares y el nervio auditivo. Se necesita un ordenador con un hardware y software específico disponible en nuestra consulta.

En caso de que esta prueba dé un resultado negativo cuando se realiza tras el nacimiento, se requiere una confirmación posterior que asegure los datos obtenidos. Esta puede consistir en realizar de nuevo los PEA, o Potenciales Evocados Auditivos.

El que sean negativas no implica necesariamente que el niño no oiga, o no vaya a oír en el futuro, ya que hay muchos factores que intervienen en el resultado de la prueba. En cualquier caso, sí es preciso realizar las pruebas de confirmación y el control en el tiempo para seguir la evolución de la audición.

Si se confirman las sospechas de pérdida auditiva, ya que el diágnostico es precoz, se pueden tomar las medidas necesarias, que puede ser desde la colocación de prótesis acústicas (audífonos), y estimulación auditiva precoz, hasta la colocación de un Implante Coclear en casos de pérdida auditiva severa o profunda.

Potenciales Evocados Auditivos del Tronco Cerebral (PEATC)

Representan la actividad eléctrica de la vía auditiva. Mediante su registro se obtiene de forma objetiva la exploración del nervio auditivo a un estímulo sonoro sin necesitar la colaboración del paciente, aunque sí es un requisito que se encuentre tranquilo y quieto.

Por ello, se emplea fundamentalmente para explorar la audición en pacientes no colaboradores en la audiometría tonal, como es el caso de los niños, obteniéndose de forma objetiva el grado de pérdida de audición de un lactante y diagnosticar si la sordera afecta al oído medio, al oído interno y/o al nervio auditivo.

Tienen una variante reciente que se denomina Potenciales Evocados Auditivos de estado estable a múltiples frecuencias (PEAee) la cuál es especialmente útil para la determinación del nivel auditivo en los neonatos.

Audiometría Conductual Infantil

En la infancia, mediante un audiómetro pediátrico que emite estímulos tonales y verbales, así como mediante juguetes sonoros calibrados, es factible conocer la audición de un niño siempre que obtengamos su colaboración.

Son exploraciones complementarias a las pruebas electrofisiológicas auditivas como son los Potenciales Evocados Auditivos

Impedanciometría

Si bien es una prueba audiológica, no mide la audición sino la presión del oído medio (timpanograma). Nos informa del funcionamiento de la Trompa de Eustaquio, de la necesaria ventilación del oído medio y de la relación que existe entre el oído y la nariz. También detecta la presencia o ausencia de un reflejo llamado “reflejo estapedio” que se presenta a intensidades superiores a la intensidad mínima que el paciente es capaz de oír. Es una prueba objetiva porque no requiere la colaboración del paciente y por lo tanto es útil en algunos casos en la valoración de la audición en pacientes de corta edad, retrasados mentales o simuladores.

Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable a Múltiples Frecuencias (PEAee)

Como prueba electrofisiológica, amplía la información que aportan los PEATC al permitir la obtención de un audiograma electrofisiológico detallado por frecuencias (500, 1000, 2000 y 4000 Hz). La combinación de los potenciales: PEATC y de los PEAee, constituyen en la actualidad la mejor forma de conocer desde el nacimiento si existe una sordera y así prescribir el tratamiento de forma precoz. Para obtener estos potenciales es necesario un aparato con un hardware y software específico disponible en nuestra consulta.

Pruebas de Imagen

En los casos en los que la pérdida sea unilateral (que afecte sólo a un oído) o asimétrica (la diferencia entre un oído y otro sea significativa) será necesario completar el estudio con una prueba de imagen

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