Colesteatoma

El colesteatoma es un acúmulo de piel y su descamación (piel muerta) en el interior del oído medio que puede alcanzar la mastoides e incluso el oído interno y la cavidad craneal. La piel se introduce en el oído medio por una retracción de la membrana timpánica o a través de una perforación del tímpano.

Los colesteatomas no son propiamente tumores pero se comportan como si lo fueran porque aumentan de tamaño con el tiempo. Su aumento de tamaño se produce por la acumulación de capas de descamación de la piel que no pueden eliminarse al exterior. Dejados a su libre evolución (sin tratarlos) dan complicaciones graves del tipo de invasiones del oído interno (vértigo y pérdida completa e irrecuperable de la audición) o de la cavidad craneal (meningitis, tromboflebitis del seno lateral o abscesos cerebrales). En algunos pacientes producen parálisis facial completa por compresión del nervio que mueve la cara.

Su tratamiento es la timpanoplastia con mastoidectomía que debe hacerse pronto, ya que si se deja crecer, la destrucción del oído que produce será mayor. En algunos casos avanzados y con infección, la cirugía es urgente.

Hay muchos tipos de timpanoplastia con mastoidectomía dependiendo de las características del colesteatoma y del cirujano.

Los resultados son buenos en más del 90% de los pacientes pero el colesteatoma tiende a reproducirse y en algunos casos es necesario volver a operar el oído. En cualquier caso los operados de colesteatoma se tienen que vigilar durante muchos años y en ocasiones durante toda la vida. Los controles periódicos suelen ser anuales y excepcionalmente cada seis meses, esto depende normalmente de la extensión que tenía el colesteatoma y el tipo de intervención que se haya debido realizar.

Con el fin de recuperar la audición perdida o por otros motivos, en muchos casos la cirugía se programa en dos tiempos (es decir, dos operaciones) separados por 18 meses en el adulto y 9 meses en el niño. Ello tiene dos finalidades, la primera es revisar el oído para confirmar la ausencia de recidivas, es decir, que haya vuelto a desarrollarse un colesteatoma, y la segunda, realizar o modificar la reconstrucción del sistema de transmisión auditiva, que al igual que en las otras operaciones descritas pueden precisar la colocación de alguna prótesis, generalmente de titanio.

En algunos casos especialmente complicados, no es posible realizar reconstrucción osicular para mejorar la audición, por lo que la operación tiene solo finalidad curativa.

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